Un Data Controller es la parte que define la finalidad del tratamiento y toma las decisiones clave sobre qué datos se recogen, cómo se usan, cuánto tiempo se conservan y qué salvaguardas aplican.
En la práctica, normalmente es la empresa que posee la relación con el cliente o el workflow del producto. Un vendor que actúa solo bajo instrucciones documentadas de la empresa suele ser, en cambio, un processor.
Para ejemplos más concretos, consulta: